Formando ciudadanía: curso de Cultura de la legalidad en la Telesecundaria Quetzalcóatl

Del 17 al 19 de febrero de 2026, se llevó a cabo el curso de Cultura de la legalidad para jóvenes en la Escuela Telesecundaria Quetzalcóatl, en Naucalpan, con la participación de 36 estudiantes de primero a tercer grado, cuyas edades oscilaban entre los 12 y 16 años. Durante tres sesiones intensivas, se abordaron temas como los niveles de razonamiento legal, la dignidad humana, los derechos humanos y la importancia de los valores en la convivencia cotidiana. Las dinámicas incluyeron juegos de clasificación, lotería de valores y la lectura participativa de artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, lo que permitió a las y los jóvenes reflexionar sobre el cumplimiento de las reglas y sus consecuencias individuales y colectivas.
Como actividad de cierre, las y los estudiantes se organizaron en seis equipos para diseñar carteles comunitarios enfocados en el cuidado del espacio público, con especial atención a las vías del tren cercanas a la escuela, la separación de basura y la protección de recursos forestales. Cada cartel incluyó hashtags creativos pensados para su difusión en redes sociales, y pronto se complementarán con una jornada de limpieza y comunicación en el espacio público durante el mes de marzo. Esta actividad permitió vincular los aprendizajes del aula con acciones concretas de beneficio comunitario.
Los resultados de la evaluación mostraron avances significativos: el porcentaje de jóvenes que lograron definir correctamente el concepto de cultura de la legalidad aumentó del sesenta al ochenta y ocho por ciento. En la evaluación de satisfacción, el noventa y dos por ciento de los participantes manifestó que recomendaría el curso, y los comentarios recibidos destacaron frases como «Me gustó mucho el taller» y «Una experiencia estupenda».
La experiencia en la Telesecundaria Quetzalcóatl confirma que la formación en cultura de la legalidad puede ser significativa cuando se combina la reflexión con la acción comunitaria. Las y los jóvenes no solo adquirieron conceptos, sino que desarrollaron conciencia sobre su capacidad para transformar su entorno. Este curso representa un paso más en un proceso continuo, y los temas sugeridos por los participantes —como drogas, acoso e igualdad de género— orientan el camino para futuras intervenciones formativas.